Texto íntegro discurso de SM el Rey con motivo del 56º aniversario de la Revolución del Rey y Pueblo

16276 مشاهدة
Tetuán- SM el Rey Mohammed VI ha dirigido, hoy jueves, un discurso a la Nación con motivo del 56º aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo.
He aquí el texto íntegro del discurso de SM el Rey: “Loor a Dios, la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros Querido pueblo, Entre los principales objetivos de la Revolución del Rey y del Pueblo estaba la recuperación de la independencia de Marruecos y la edificación del Estado de las instituciones, consolidado por el imperio de la ley y de la justicia judicial. Así pues, como continuación de la lucha mayor en aras de conseguir este objetivo supremo, Hemos considerado oportuno dedicar Nuestro presente Discurso de conmemoración del quincuagésimo sexto aniversario de la mencionada Revolución, al lanzamiento de la reforma profunda y global de la justicia, a fin de consolidar las obras de modernización institucional y de desarrollo, que lideramos. Efectivamente, desde que asumimos la misión de dirigir tus destinos, colocamos en el centro de nuestras preocupaciones la tarea de reformar la justicia, desde una nueva perspectiva que rompe con las experiencias negativas de los enfoques unilaterales y parciales. En este contexto, Hemos adoptado la metodología consultiva e integradora, que Hemos seguido eficazmente en las grandes cuestiones nacionales, a fin de cristalizar una reforma fundamental que no se limita al sector judicial, sino que por su profundidad y globalidad se extiende a todo el sistema de la justicia. Queremos poner de relieve la buena acogida que ha tenido ante todas las instancias y actores competentes, Nuestra invitación de efectuar amplias consultas, de las que resultaron pertinentes planteamientos. Efectivamente, empeñados en seguir adelante por este constructivo camino, Nos proponemos establecer una instancia consultiva permanente, plural y representativa, que permita a la justicia abrirse sobre su entorno, constituyendo un marco institucional de reflexión e intercambio de experiencias acerca de las cuestiones relativas a la justicia, dentro del respeto de las competencias e instituciones constitucionales, de la independencia del poder judicial y de las competencias de los poderes públicos. En este sentido, consideramos la justicia como la base de la igualdad de los ciudadanos ante la ley, que constantemente buscamos, y el recurso que asegura la equidad que afianza la estabilidad social. Incluso diríamos que la fuerza de legitimidad del Estado y la inviolabilidad de sus instituciones, encuentran su fuente en la fuerza de la justicia, en tanto que base de la soberanía. De este modo, Hemos decidido otorgar un nuevo y fuerte impulso a su reforma, conforme a una hoja de ruta de claras referencias y ambiciosos objetivos, fijando prioridades y plazos de aplicación. Encabezan tales referencias, los valores constantes de la Nación, que se erigen sobre el hecho de considerar la justicia como una de las funciones del Emirato de los Creyentes, siendo el Rey el que vela por la independencia del poder judicial. En este marco, se han tomar en consideración las distintas propuestas y recomendaciones nacionales pertinentes, así como las constructivas conclusiones del proyecto del ministerio de justicia y las amplias consultas llevadas a cabo por éste, amén de los compromisos internacionales del Reino. Los objetivos fijados consisten en el afianzamiento de la confianza en una justicia eficaz, equitativa y digna de credibilidad, dado que la misma constituye un baluarte infranqueable del Estado de derecho, y un pilar para la seguridad judicial y la buena gobernanza, así como un incentivo del desarrollo. La justicia debe habilitarse para seguir el ritmo de las mutaciones nacionales e internacionales y responder a las exigencias propias de la justicia del siglo XXI. A fin de realizar estos grandes objetivos, invitamos al gobierno a elaborar un proyecto integrado y preciso que cristalice la profundidad estratégica de la reforma a través de ejes fundamentales, a saber: el refuerzo de las garantías de la independencia judicial; la modernización de los textos legales; la habilitación de las estructuras y de los recursos humanos; el incremento de la eficacia judicial y el afianzamiento de la moralización, velando por la buena aplicación. Querido pueblo, Así pues, cualquiera que fuera la pertinencia de los objetivos estratégicos, cuya realización tendrá lugar a largo plazo, no tiene que ocultarnos la imperiosa necesidad que tienen los ciudadanos de palpar, de cerca y en un plazo determinado, el efecto positivo y directo de la reforma. Por tal razón, queremos orientar al gobierno, y particularmente al ministerio de justicia, a emprender su aplicación en seis ámbitos prioritarios. Primero: consolidar las garantías de independencia, otorgando al Consejo superior de justicia el lugar que le corresponde en tanto que institución constitucional autónoma, asignándole la exclusiva y necesaria competencia de administrar la carrera profesional de los magistrados y revisar el procedimiento de elección del Consejo en cuestión, de modo que asegure a sus miembros la competencia y la imparcialidad y garantice una representación femenina acorde con la presencia de la mujer en el cuerpo judicial, además de racionalizar su funcionamiento. En el mismo marco, conviene proceder a la revisión del estatuto de los magistrados, a fin de afianzar el profesionalismo, el sentido de responsabilidad, la imparcialidad y la dinámica de la promoción profesional. Del mismo modo, se ha de establecer el estatuto de los secretarios judiciales, revisando el marco legal que regula las diferentes profesiones judiciales. Segundo: modernizar los textos legales, especialmente en lo relativo al ámbito de los negocios y de las inversiones, garantizando las condiciones del juicio justo, lo que viene a plantear la necesidad de adoptar una nueva política penal, basada en la revisión y adecuación del Código penal y de la Ley de enjuiciamiento criminal, adaptándolos constantemente a los cambios, a través de la creación de un Observatorio nacional de la delincuencia, y continuando con la habilitación de las instituciones correccionales y penitenciarias. Paralelamente, se han de desarrollar las vías procesales alternativas, tales como la mediación, el arbitraje y la reconciliación, así como adoptar las penas alternativas y reconsiderar la justicia de proximidad. En el mismo contexto, estamos empeñados en dotar a la Comisión de indultos de los medios necesarios para el debido desarrollo de la labor que le corresponde. Tercero: habilitar las estructuras judiciales y administrativas adoptando una nueva gobernanza de los servicios centrales del ministerio de justicia y de los tribunales; una gobernanza que ha de basarse en la desconcentración para dotar a los responsables judiciales de las competencias oportunas, incluida la puesta en marcha de las inspecciones periódicas y especiales con firmeza e imparcialidad, así como en la adopción de un mapa y una organización judiciales racionalizados, que respondan a las exigencias de la reforma.
Cuarto: habilitar los recursos humanos proporcionándoles la formación adecuada, optimizando y controlando sus prestaciones. De igual modo, se ha de obrar por mejorar las condiciones materiales de los magistrados y demás funcionarios de la justicia, otorgando el debido interés al aspecto social, e impulsando el funcionamiento de la Fundación Muhammadia, materializando así la permanente Solicitud con que siempre Hemos rodeado a la familia de la justicia.
Quinto: incrementar la eficiencia judicial para hacer frente a la precariedad, complicaciones y lentitud judiciales, sufridas por los litigantes.
Por ello, se han de simplificar y hacer transparentes las normativas, mejorando la calidad de las sentencias y de las prestaciones judiciales. De igual modo, se ha de facilitar el acceso de los litigantes a los tribunales, acelerando el tratamiento de los expedientes y la ejecución de las sentencias. Sexto: moralizar la justicia, resguardándola de la corrupción y del abuso de poder, para que, a su vez y mediante las vías legales, contribuya en la moralización de la vida pública. Querido pueblo, La verdadera prueba de esta reforma fundamental no reside en el mero hecho de su establecimiento, sino más bien en la capacidad de poder llevarla a la práctica y gestionarla de manera óptima. En este sentido, dos son los niveles que se han de considerar en su aplicación: A nivel central, queremos insistir en que corresponde al gobierno, especialmente al ministerio de justicia, la responsabilidad de poner en marcha y supervisar tal reforma, conforme a programas con objetivos y etapas bien determinados, adoptando métodos de ejecución, seguimiento y evaluación bien precisos. En lo que concierne a los tribunales, el éxito de la reforma permanecerá supeditado a la desconcentración y a la existencia de las debidas competencias. Para tal finalidad, invitamos al Consejo Superior de Justicia a celebrar una sesión especial, a fin de presentar propuestas de responsables judiciales de tribunales, capacitados para materializar esta decisiva reforma sobre el terreno. He aquí una larga y ardua obra que requiere una movilización global que no se limite a la familia de la justicia, sino que ha de abarcar a todas las instituciones y actores, así como a todos los ciudadanos. En este sentido, consideramos que la reforma fundamental de la justicia constituye la piedra angular de la consolidación de la democracia y de la ciudadanía entre nuestra juventud y entre las generaciones presentes y venideras. Así pues, esperamos que todo el mundo participe de manera decidida para ganar este reto vital, animados por el mismo espíritu de la constante Revolución del Rey y el Pueblo, en aras de completar el edificio del Marruecos de la justicia; una justicia que queremos sea global, en sus diferentes dimensiones, tanto judicial, espacial como social, fieles en ello a la eterna memoria de Nuestro Venerado Abuelo y de Nuestro Llorado Padre, Sus Majestades los Reyes Mohammed V y Hassan II, así como de los mártires de la Independencia y de la Unidad, Dios tenga en su Santa Misericordia. “Tan sólo quiero corregir aquello que pueda. Yo no puedo estar bien encauzado si no es por Allah, en Él me apoyo y a Él me vuelvo” (Sagrado Alcorán) El saludo, la bendición de Dios el Altísimo y sus gracias, sean con vosotros”.
2009-08-21 2009-08-21
اترك تعليقاً

لن يتم نشر عنوان بريدك الإلكتروني. الحقول الإلزامية مشار إليها بـ *


شروط التعليق :

عدم الإساءة للكاتب أو للأشخاص أو للمقدسات أو مهاجمة الأديان أو الذات الالهية. والابتعاد عن التحريض الطائفي والعنصري والشتائم.

وجدة البوابة